Con una jornada llena de juegos, reflexión académica y desafíos en los patios, nuestra comunidad educativa demostró que los números son mucho más que fórmulas: son una herramienta fundamental para comprender nuestro entorno y ponernos al servicio de los demás.
En el Colegio San Ignacio El Bosque sabemos que para transformar el mundo, primero debemos aprender a leerlo. Y bajo esa premisa, nuestra pedagogía busca que los estudiantes comprendan que las distintas disciplinas son puentes hacia el conocimiento profundo de la realidad. Con este espíritu en mente, el pasado 14 de marzo nuestra comunidad se unió con entusiasmo a la celebración del Día Internacional de la Matemática.
Esta efeméride, impulsada oficialmente por la UNESCO, no fue elegida al azar. Se conmemora cada 14 de marzo haciendo un ingenioso guiño a la forma en que se escribe la fecha en muchos países (3/14), lo que coincide con los primeros dígitos del famoso e infinito número Pi (3,14). Sin embargo, más allá del dato curioso, para nuestro colegio el Día Internacional de la Matemática representa una oportunidad invaluable para desmitificar esta asignatura y acercarla al corazón de los estudiantes.
Una jornada para querer a los números
Nuestro gran desafío institucional no es solo llenar pizarras con ecuaciones, sino demostrarles a nuestros estudiantes que a las matemáticas se las puede querer. Queremos que descubran que están presentes en cada aspecto de nuestra vida diaria, que nos ayudan a tomar decisiones más justas y, sobre todo, que aprenderlas puede ser una experiencia tremendamente divertida.
Para llevar este mensaje a la práctica, decidimos sacar los números de las salas de clases y tomarnos los espacios comunes:
Una bienvenida que invita a pensar: La jornada comenzó desde el primer minuto en la entrada del colegio. Recibimos a nuestras y nuestros estudiantes con juegos, stickers y una pregunta que despertó la curiosidad de muchos: «¿Cómo usaron la matemática en sus vacaciones?». Fue un ejercicio sencillo pero profundo para conectar el descanso con el aprendizaje.
Desafíos en los patios: Durante los recreos, el intelecto no descansó. Los estudiantes del II Ciclo y de los cursos mayores se encontraron con una serie de desafíos matemáticos desplegados en el colegio, poniendo a prueba su ingenio, el trabajo en equipo y el pensamiento lógico.
Inspiración desde la academia: Para profundizar en el impacto de esta ciencia, desde 8° básico en adelante los alumnos tuvieron el privilegio de asistir a una magistral charla dictada por Mario Ponce, destacado catedrático de la Facultad de Matemáticas de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC). A través de su experiencia, los jóvenes pudieron vislumbrar cómo esta disciplina abre puertas en el mundo profesional y académico.
Al finalizar este exitoso Día Internacional de la Matemática, queremos extender un agradecimiento gigante a todo nuestro Departamento de Matemática. Gracias a su organización, esfuerzo y vocación, lograron contagiar su pasión a toda la comunidad.
En el SIEB, buscar el Magis ignaciano también significa esforzarnos por alcanzar la excelencia académica para ponerla a disposición de la sociedad. Porque cuando entendemos la maravilla exacta de la creación, estamos mejor preparados para cumplir nuestra gran promesa: entramos para aprender, salimos para servir.

